//
estás leyendo...
Antropología básica, Música, Pajas mentales

Si eu te pego

Señoras, señores, queridos amigos, últimamente una melodía de acordeón suena en mis oídos, una melodía pegadiza acompañada por una dulce voz masculina. El propietario de esta voz masculina vuelve locas a la féminas con su dulce canción de amor. Creo que la estoy escuchando en mis metálicas orejas.

Nossa, nossa
Assim você me mata
Ai se eu te pego, ai ai se eu te pego.

Antes de ponerme a criticarla, hablemos un poco de este nuevo género, un género que ha ido creciendo a lo largo de nuestra historia musical más reciente. Me refiero al género de la canción romántica gilipollas, pero no haciendo referencia a aquel mítico personaje del universo Buenafuente que después representó a España en el anteriormente prestigioso Festival de Eurovisión, sino haciendo referencia a los gilipollas de verdad, los que son tan gilipollas que ni siquiera saben que son gilipollas. Pongámonos en antecedentes.

Ya hace unos años, el cantautor barcelonés conocido como El Sobrino del Diablo hizo un análisis exhaustivo de Sin miedo a nada, plastacanción del aunmasplastacantante Álex Churrasco (¿o no era este su apellido?). Tal análisis se puede encontrar en el siguiente vídeo:

No añadiré nada nuevo a este análisis, ya que no hay nada que añadir. Sólo quiero incidir en las palabras del Sobrino en que nadie se muere por suplicar nada. No conozco a nadie que lo haga. Citando a otro gran filósofo de la modernidad, no es que no quiera suplicar, si hay que suplicar se suplica, pero nadie en su sano juicio siente ninguna necesidad imperiosa de suplicar nada.

Años más tarde, o tal vez años antes, o puede que con una diferencia de unos veinte minutos hacia arriba o hacia abajo (la verdad es que no estoy al tanto de la cronología de estos señores) hubo otra plastacanción que marcó un antes y un después en el mundo del pseudorromanticismo. Estoy hablando de nuestro queridísimo Carlos Baute (si creen que la diferencia entre Aute y este individuo es sólo la B, quiza deberían consultar a un psiquiatra, a un enólogo o incluso a un alergólogo). Veamos su maravilloso smash hit.

Dame de eso, dame más

Quiero un poquito de lo que tú tienes

que ya no me aguanto más.

Y bien, ¿qué podría decir yo sobre esto? En primer lugar, confío en que han entendido perfectamente que lo que este mozalbete quiere no es precisamente una fabada asturiana. Bien, aclarados todos los posibles malentendidos, diré que hay personas que se meten con determinados tipos de música, concretamente con la que me gusta a mí, argumentando que es una incitación a la violencia y bla bla bla… ¿No sería, entonces, esta canción una incitación al acoso sexual? Queda pendiente este tema para otra entrada. Y por otra parte, si este gallardo mancebo tiene tantas ganas que no es capaz de retener sus fluidos, quizá sus amigos más allegados deberían hacer una colecta para llevarlo a la Rambla de Canaletes de Barcelona o a la Casa de Campo de Madrid. Allí podría conversar y departir largamente con alguna de las discípulas de María Martillo y entonces el pobre hombre dejaría de ir tan ahogado.

Vayamos finalmente al tema que nos ocupa en el día de hoy. El reciente éxito de este… ¿cómo se llamaba? Bah, da igual. Lo más posible es que en un par de años nadie se acuerde ni de su nombre ni de su cara (y no digamos de su canción). Veamos el tema en cuestión.

Y volvamos a ver la letra de su estribillo:

Nossa, nossa
Assim você me mata
Ai se eu te pego, ai ai se eu te pego.

La traducción propuesta en la web http://www.traduceletras.com, una vez corregidos sus errores de ortografía, es la siguiente:

Tú, tú,
así tú me matas.
¡Ay! si te cojo, ¡ay! ¡ay! si te cojo.

Lo que en español mundano vendría a significar lo siguiente:

Tú, tú (esto es igual en los dos dialectos)

Me pones palote, cachondo perdido… (hay muchos sinónimos para decir lo mismo)

Como te coja te pongo mirando pa Cuenca.

Y si vemos a las mozas en este vídeo, todas ellas corean y bailan extasiadas al ritmo de esta canción. Y ahora díganme: ¿soy yo el que está desvariando?

Anuncios

Acerca de Franz S. Heiligen

Franz S. Heiligen, pseudónimo de Pako Santos, es licenciado en Filología Clásica por la Universitat de Barcelona. Escritor polifacético donde los haya, rara avis de nuestra fauna ibérica, sabe captar en sus escritos lo absurdo y mezquino de la vida con ese toque jocoso y sarcástico de quien se sabe al margen de la mediocridad de este siglo de las pocas luces. Percibimos en él la herencia de la mítica antigüedad grecolatina, de la que se sirve en su obra de manera espontánea, actualizándola. Pako Santos atenta contra el miope autocomplaciente, contra el maniatado a una realidad -la que intentan hacernos creer "demasiado bonita para ser cierta"-. Es, en definitiva, un joven talento por explotar (en el mejor sentido de la palabra) que ya es autor de un saber hacer propio e intransferible. Núria Alcolea

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: