//
estás leyendo...
Antropología avanzada, Política

Defensa de las humanidades o la polémica que yo mismo empecé

Anoche tuve el teléfono echando humo, pero no porque sea usuario de la marca coreana Samsung, nada de eso. Todo comienza con la emisión en La Sexta de El Objetivo el pasado 12 de marzo. En aquella ocasión, la temática del programa giraba entorno a futura revolución tecnológica que se nos viene encima. Que si la futura automatización de ciertas tareas destruirá puestos de trabajo, que si también contribuirá a crear puestos nuevos… todo iba bien hasta que a alguien se le ocurrió decir que “en el futuro hará falta gente que sea muy buena en matemáticas y en física”, ante lo cual no pude evitar lanzar un tweet.

Desde el minuto 1 empecé a recibir notificaciones de retweets, likes y respuestas varias, notificaciones que se alargaron durante toda la noche y la mañana siguiente.

Como un tweet no da para mucho, he preferido dar todas las explicaciones necesarias en este blog. Entremos en materia.

Yo no insinúo nada, ni me refería a ningún físico ni a la clase de reflexiones que un fisico espacial (deduzco que lo es por tweets posteriores) hace en su trabajo. Un físico como Javi Vinyals, que debe de rondar la cuarentena, se formó en el antiguo BUP y COU. Y si lo hizo, estudió latín y literatura española en segundo de BUP y filosofía en tercero y COU. Y si lo hizo, no tengo nada que reprochar a su formación. Pero si Jordi Vinyals es un físico que ronda la cuarentena, dentro de quince o veinte años, cuando todos estos cambios sean efectivos, estará pensando más en su jubilación que en otra cosa. Los que estarán buscando ocupar esos nuevos empleos, aquellos a los que me refiero en ese tweet, son los que ahora están en la educación obligatoria. Estos no han hecho latín, no han hecho literatura, y tal como van las cosas, tampoco harán filosofía en caso de estudiar bachillerato. Ni tan siquiera tienen un mínimo hábito de lectura, por lo que su bagaje intelectual quedará terriblemente mermado. Sí, serán muy buenos en física, química y matemáticas, pero no sabrán (no saben, de hecho, en la actualidad) hacer la más mímima reflexión o relación de ideas, habilidades que se adquieren en las clases correspondientes a las materias de humanidades. En definitiva, crecerán con unas deficiencias importantes, deficiencias que, por otra parte, vendrán que ni pintadas a la patronal. Pero claro, entre que Twitter no da para mucho y que cada uno entiende lo que quiere…

Seguimos con lo mismo. No es esa la clase de reflexión a la que me refería… Y respuestas por este estilo hay un buen montón.


Ya tenía que salir la doctrina neoliberal que al parecer se ha convertido en dogma de fe de tanto que lo repiten algunos. Algo por el estilo lo dijo hace ya algunos años el que era conseller de sanitat de la Generalitat de Catalunya, Boi Ruiz, en una entrevista condedida al diario catalán Ara. No he conseguido rescatar de internet la entrevista, por lo que adjunto esta respuesta de Ernest Folch en el mismo diario. Según las palabras del ex-conseller, “la administración tiene que ayudar a quien quiera estudiar por razones de mercado” y “quien quiera estudiar filología clásica por placer que se lo pague”. Lo primero que me viene a la cabeza es de dónde ha sacado ese individuo que yo he estudiado filología clásica por placer. La estudié porque me gusta y para ser profesor, que es a lo que me dedico, igual que un físico (como Javi Vinyals, por ejemplo) estudia física porque le gusta y porque tiene la intención de dedicarse a la física.

Sea como sea, este desprecio por la filología clásica en particular y por las humanidades en general no es gratuito. Seguro que a ningún gobernante/empresario le interesa que ninguno de sus trabajadores conozcan, sin ir más lejos, el ejemplo de Antígona, la princesa tebana que desobedeció una orden expresa de su rei para hacer lo que ella creía que era lo correcto, o el de Don Quijote, que un día lo mandó todo a la mierda y se puso a trabajar para librar al mundo de la injusticia.

En respuesta al tweet de Daniel Rodríguez diré que sí, que las humanidades sólo sirven como afición y que nunca en la historia han producido ningun beneficio a la humanidad. Que una persona sea capaz de leer un documento (llámese hipoteca o contrato de trabajo, por ejemplo), entender lo leído y reflexionar lo leído es una afición que todo el mundo debería tener y, como todo el mundo sabe, esas competencias se adquieren en clase de física.

Por otra parte, las humanidades son tan sumamente deleznables que prácticamente ninguno de nuestros políticos y mandamases, que son los que toman la mayoría de las decisiones que afectan a la mayoría de la población, las eligieron a la hora de estudiar. Adjunto la siguiente lista.

  • Mariano Rajoy, licenciado en derecho
  • Soraya Sáenz de Santamaría, licenciada en derecho
  • Artur Mas, licenciado en derecho
  • Irene Rigau, licenciada en psicología
  • Carme Forcadell, licenciada en filosofía y ciencias de la información
  • Iñigo Urkullu, diplomado en magisterio por la rama de filología vasca
  • Xabier Arzalluz, licenciado en derecho y filosofía y letras
  • Carlos Garaikoetxea, licenciado en derecho y económicas
  • Pedro Sánchez, licenciado en económicas
  • Pablo Iglesias, licenciado en ciencias políticas
  • Albert Rivera, licenciado en derecho
  • José María Aznar, licenciado en derecho
  • Felipe González, licenciado en derecho
  • Joan Tardà, licenciado en filosofía y letras
  • Rita Barberá, licenciada en ciencias políticas, económicas y empresariales
  • Federico Trillo, doctor en derecho
  • Pablo Casado, licenciado en derecho
  • Luis de Guindos, licenciado en ciencias económicas y empresariales
  • Cristóbal Montoro, licenciado en ciencias económicas
  • Susana Díaz, licenciada en derecho
  • Alfredo Pérez Rubalcaba, doctor en química
  • Josep Borrell, licenciado en ingenieria aeronáutica, doctor en ciencias económicas y catedrático de matemáticas empresariales
  • Angela Merkel, doctora en física
  • Barack Obama, graduado en derecho
  • Felipe de Borbón, licenciado en derecho
  • Leticia Ortiz, licenciada en ciencias de la información

Vaya, tan sumamente inútiles e inservibles son las humanidades que hasta los reyes de España son de letras. Por otra parte, encuentro que es un gran ejercicio de cinismo el hecho de que todos esos políticos que predican que hay que estudiar carreras de ciencias sean todos de letras. Es como si dijeran “sí, tu estudia para ser un currante, que para los puestos importantes ya estamos nosotros”.

Y, por supuesto, siempre tiene que aparecer el típico cenutrio que le sigue el juego a los poderosos.

A lo cual mi respuesta fue:

Otro comentario que me pareció peculiar fue el siguiente.

Bueno, es una opinión con la que puedo estar de acuerdo. Reconozco que a veces so algo impulsivo.

Twitter no es precisamente el mejor medio para debatir nada. Lo dije antes y lo mantengo.

Vaya, parece que el señor se nos ha enfadado. Pues nada, con su pan se lo coma. Por mi parte, sigo manteniendo lo que mantenía al principio de este artículo. Tanto las letras como las ciencias son necesarias, ambas aportan cosas muy importantes en la formación de las personas y despreciar una de las dos es dejar coja esa formación.

Por suerte, hubo muchas, muchísimas personas que, lejos de sectariamos, de pertenencias una tribu o a otra, entendieron a la primera el sentido de mi queja y me brindaron su apoyo. Gracias a todxs ellxs.

De esta experiencia he sacado un par de conclusiones. La primera de ellas es que la gente está a la que salta y siempre con la escopeta cargada, siempre al acecho en busca de alguien a quien disparar. La segunda de ellas es más una confirmación que una conclusión. Nunca en mi vida he visto u oído a nadie de letras desprestigiar a las ciencias, cosa que no puedo decir de muchos científicos (o cientistas). Las ciencias curan enfermedades, hacen nuestra vida más sencilla y no puede dejar de haber médicos, ingenieros, investigadores… pero también las humanidades, los periodistas, escritores, historiadores… construyen cosas, cosas que tal vez sean algo menos perceptibles a simple vista, pero que no son menos importantes. Lamentablemente, hay mucha gente que no piensa así.

Anuncios

Acerca de Franz S. Heiligen

Franz S. Heiligen, pseudónimo de Pako Santos, es licenciado en Filología Clásica por la Universitat de Barcelona. Escritor polifacético donde los haya, rara avis de nuestra fauna ibérica, sabe captar en sus escritos lo absurdo y mezquino de la vida con ese toque jocoso y sarcástico de quien se sabe al margen de la mediocridad de este siglo de las pocas luces. Percibimos en él la herencia de la mítica antigüedad grecolatina, de la que se sirve en su obra de manera espontánea, actualizándola. Pako Santos atenta contra el miope autocomplaciente, contra el maniatado a una realidad -la que intentan hacernos creer "demasiado bonita para ser cierta"-. Es, en definitiva, un joven talento por explotar (en el mejor sentido de la palabra) que ya es autor de un saber hacer propio e intransferible. Núria Alcolea

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: